miércoles, 13 de julio de 2016

TOMA DE DECISIONES
    Hacer o no la tarea; ir a una reunión o no; que ropa te vas a poner; integrarte a un equipo deportivo o salirte de él; seguir con tu novia o no, en fin, la lista puede ser interminable, la toma de decisiones es un proceso que vivimos día a día, a veces sin darnos cuenta, puede parecernos tan normal que no le prestamos la debida atención, o simplemente no nos percatamos de su existencia. 
     Las decisiones pueden ser personales o colectivas y todas ellas tienen consecuencias, positivas o negativas para nosotros o para quien nos rodean, por eso es importante analizar nuestras alternativas y valorar las ventajas y las desventajas de nuestras decisiones y las posibles consecuencias.
 

    Los seres humanos tomamos decisiones en función de nuestros intereses, gustos y expectativas; en ocasiones nos vemos obligados a tomarlas porque algunas circunstancias se imponen en contra de nosotros, pero aun cuando no queremos tenemos que decidir.
Las tres R que dificultan la Toma de Decisiones
   
    Cuando se toma una decisión, aunque se haya estudiado cuidadosamente todas las alternativas, el Riesgo de equivocarse en la elección de la mejor, no se elimina totalmente. 
    Cuando se toma una decisión, automáticamente se está Renunciando a las ventajas que puede ofrecer las otras alternativas de opción.
    Quien toma una decisión debe aceptar la Responsabilidad de sus consecuencias. Si no compartimos la toma de decisiones, tampoco se comparte la responsabilidad.

EL DECISOR
    Es la persona, grupo, empresa, institución, entre otros que ejecuta la toma de decisiones. La toma de decisión del Decisor está influenciada por sus modelos mentales, referencias, expectativas, motivaciones, necesidades, intereses, experiencias, entre otros factores que determinan la forma como éste visualice el problema desde su percepción.
    Por ello, para que el Decisor pueda ejercer su función desde un punto de vista imparcial se debe poseer la mayor cantidad de información posible, proveniente de distintas fuentes, que le permitan discernir y así identificar el problema, plantear sus posibles soluciones, aplicar dicha solución y realizar seguimiento constante a los resultados que ésta arrojó.
    En torno a ello, para tomar decisiones, el Decisor o Decisores llevan a cabo una serie de pasos como: selección y recolección de datos sobre el problema y sus posibles soluciones; archivar dicha información para utilizarla cuando sea necesario; razonar los datos compilados y juzgar su importancia en relación con el problema tratado
  
LA MORAL
     La moral es el conjunto de costumbres, creencias, valores y normas de una persona o grupo social determinado que ofician de guía para el obrar, vale decir, que orientan acerca del bien o del mal o bien, correcto o incorrecto de una acción. Los conceptos y creencias sobre moralidad son generalizados y codificados en una cultura o grupo y, por ende, sirven para regular el comportamiento de sus miembros. La conformidad con dichas codificaciones es también conocida como moral y la civilización depende del uso generalizado de la moral para su existencia.
 LOS PROBLEMAS PRÁCTICOS MORALES
    Se manifiestan como lo señala Adolfo Sánchez Vázquez: En la vida cotidiana se dan las relaciones de unos individuos con otros y surgen problemas cómo: ¿debo cumplir la promesa X que hice ayer a mi amigo Y, a pesar que hoy me doy cuenta que su cumplimiento me producirá ciertos perjuicios? ¿Debo decir la verdad siempre, o hay ocasiones en que debo mentir?, ¿debe el especialista X, decirle a su paciente Y, que tiene una enfermedad incurable avanzada y que su existencia es sólo de unos cuantos días?, el alumno que hizo trampa en el examen final, ¿debe de ocultar su falta o de decir la verdad?, ¿debo de denunciar a mi mejor amigo, ya que fue el autor intelectual de un secuestro?
   Todos los casos anteriores que aparecen como interrogantes, surgen como un parte- aguas, donde la conducta de las personas sufre una serie de cambios sea positiva o negativamente, es decir que son problemas que pertenecen a la moral práctica, es decir, problemas que surgen en las relaciones afectivas, de manera cotidiana, y que sus consecuencias afectan de manera directa, primero a la persona que los experimenta y se irradian hacia los demás.
EL PROGRESO MORAL
    Se plantean las cuestiones: ¿Existe el progreso moral?; en tal caso, ¿qué se entiende por progreso moral? La moral dominante de la sociedad capitalista, no presenta formas estacionarias y definitivas. El mismo sistema de contradicciones de la sociedad capitalista, dará lugar, al interior del sistema, a reivindicaciones de tipo histórico y social por parte de las clases trabajadoras. En este sentido sí es correcto hablar de progreso moral. No será lo mismo una explotación burguesa salvaje, que una explotación burguesa racional. De igual manera, ciertas, sociedades esclavistas de la antigüedad, son superiores a la moral de las sociedades primitivas, ya que al suprimir el canibalismo, respetar la vida de los ancianos, de los prisioneros, no cabe duda que históricamente han venido a significar un progreso moral.
    El desarrollo histórico del hombre en su vida social y en sus hábitos de vida y formación de las distintas sociedades anteriores, vemos que han existido de manera sucesiva tipo de morales que, pertenecen a un distinto tipo de sociedades que se formaron, que han ido evolucionando en sus principios y sus normas, desde la, concepción de lo bueno y lo malo, lo obligatorio y lo no obligatorio, lo justo lo injusto, lo perfecto y lo imperfecto.